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Ejercicio y apoyo psicooncológico mejoran la calidad de vida

Atender el cáncer requiere una combinación integral de enfoques médicos para abordar las diversas necesidades que presentan las personas, e incorporar estrategias de apoyo físico y acompañamiento emocional puede marcar una diferencia crucial en la convivencia con el diagnóstico de cáncer.

Estudios recientes han demostrado que la actividad física regular ofrece múltiples beneficios para quienes han sido diagnosticados con cáncer, ya que mejora la salud cardiovascular, fortalece los músculos y ayuda a reducir la fatiga, uno de los síntomas más comunes asociados a la enfermedad.

Investigaciones han confirmado que, en sobrevivientes de cáncer de colon en estadio III, libres de recurrencia seis meses después de la quimioterapia o cirugía, la actividad física disminuye significativamente el riesgo de recaída y mortalidad.

“Es importante que la decisión de continuar o iniciar una actividad física sea supervisada por un médico oncólogo que personalice las actividades según las capacidades y limitaciones de cada persona”, menciona el oncólogo médico, José Manuel Ruiz Morales. Asegura que los oncólogos son los únicos encargados de guiar el proceso médico y de colaborar con otros especialistas.

La psicooncología es el apoyo emocional para convivir con el diagnóstico, ya que el impacto emocional del cáncer es profundo, afectando tanto a quienes lo padecen como a sus familias, ofrece herramientas para gestionar la angustia, la ansiedad, el estrés y los cambios en la dinámica familiar que conlleva el diagnóstico de cáncer.

La psicooncóloga de la Fundación Cáncer Warriors de México, Kelly Loyo, explica que: “la población oncológica tiende a presentar trastornos depresivos en contraste con la población sin presencia de cáncer, por lo que el apoyo emocional es tan importante como los cuidados físicos”.

Por ello, iniciativas como la Segunda Carrera Cáncer Warriors México ejemplifican cómo se pueden integrar estos dos pilares en uno mismo, este evento, organizado en la Ciudad de México y apoyado por Merck, busca fomentar la actividad física mientras recauda fondos para apoyar a las personas que viven con cáncer y sus familias.

“La evidencia respalda que estas estrategias no solo reducen los efectos secundarios físicos y emocionales, sino que también aumentan la esperanza de vida, por lo que esta iniciativa no solo promueve la salud, sino también fortalecen las redes de apoyo necesarias para enfrentar este diagnóstico y honrar a quienes ya no están”, comentó Cristian Von Schulz, director general de Merck México.